Cirugía artroscópica: ¿una moda? ¿una tendencia? ¿una evolución?
La técnicas quirúrgicas evolucionan con el tiempo. Por un lado, conocemos mejor los procesos fisiopatológicos y por lo tanto somos capaces de corregir los problemas en su raíz con mayor efectividad. Por otro lado, tenemos herramientas cada vez mejores y somos capaces de hacer más cosas, con mayor precisión y con menores lesiones asociadas (menor morbilidad). Fruto de esta evolución efectuamos incisiones quirúrgicas más pequeñas, lo cuál redunda en menor dolor postoperatorio, menores riesgos asociados (infección, etc) y también, por qué no, menor repercusión cosmética.
Sin embargo lo importante es lo que hacemos dentro! La menor incisión no debe pasar por delante de la técnica quirúrgica sino que debe ser una evolución natural de la misma. La máxima expresión de la cirugía mínimamente invasiva es la cirugía artroscópica, en la que a través de pequeños orificios accedemos al interior de las articulaciones para resolver problemas o lesiones de las mismas. Pero no debemos olvidar que sólo es la forma de acceder a la articulación, no un tratamiento en si mismo! Cuántas veces nuestros pacientes dicen. “hombre, no me duele cómo para operarlo, pero si es una artroscopia…”, cuando en el fondo de la cuestión lo que es importante es si vamos a resecar un trozo del menisco o no!
Ciertamente está de moda. El mundo del deporte ha hecho que todo el mundo conozca la existencia de la técnica y queda incluida en los temas de debate habitual en coloquios deportivos, prensa no especializada y conversaciones de la calle. Sin embargo también es una tendencia; por un lado la menor repercusión en la vida diaria de nuestros pacientes y la menor morbilidad nos empujan hacia ellas. Por otro lado, la presión de la industria que ve en estas técnicas una oportunidad de negocio también nos empuja hacia ellas. Nuestro único objetivo es el bienestar de nuestros pacientes, pero es obvio que cuando se alinean distintos intereses en la misma dirección, esta gana potencia.
Por otro lado la cirugía ortopédica está sufriendo un potente cambio. Después de nuestra ‘edad de piedra’ -en la que todo se resolvía con yesos- y nuestra ‘edad del metal’ -la del desarrollo de la osteosíntesis con placas, clavos y tornillos y prótesis metálicas- estamos claramente entrando en la edad de la biología (cultivos celulares, regeneración de tejidos, etc.), y ésta va de mano de las técnicas mínimamente invasivas. Así que: SÍ, claramente es una evolución.
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